TECNOLOGÍA. Especialistas en ciberseguridad encendieron las alarmas ante el avance de la estrategia conocida como “robar ahora para descifrar después”, un método mediante el cual ciberdelincuentes interceptan y almacenan datos cifrados en la actualidad con la intención de vulnerarlos en el futuro utilizando computación cuántica.
Este tipo de ataque, identificado como “harvest now, decrypt later”, representa un cambio de paradigma en el cibercrimen, ya que no persigue beneficios inmediatos, sino que apuesta a la evolución tecnológica para acceder a información crítica protegida hoy por sistemas de cifrado tradicionales.
De acuerdo con expertos, la futura capacidad de las computadoras cuánticas permitiría romper algoritmos criptográficos ampliamente utilizados, exponiendo datos sensibles como información financiera, historiales médicos, comunicaciones privadas y secretos de Estado.
La amenaza es especialmente preocupante para datos de alto valor a largo plazo, que deben mantenerse confidenciales durante años o décadas, ya que podrían ser recopilados ahora y revelados en el futuro sin posibilidad de mitigación retroactiva.
Ante este escenario, gobiernos y grandes corporaciones han comenzado a acelerar la transición hacia la criptografía poscuántica, un conjunto de tecnologías diseñadas para resistir los ataques de próxima generación.
Expertos advierten que este tipo de operaciones ya podría estar en marcha de forma silenciosa, lo que implica que enormes volúmenes de información actualmente segura podrían quedar expuestos con el desarrollo pleno de la computación cuántica.
El fenómeno se perfila como uno de los mayores desafíos emergentes para la seguridad digital global, obligando a replantear los estándares de protección de datos en todos los sectores.
