Florida, EE.UU..– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno podría “tomar el control de Cuba casi de inmediato”, una vez concluya las operaciones militares en Irán, en declaraciones ofrecidas durante un evento privado en West Palm Beach.
El mandatario estadounidense indicó que, tras finalizar el conflicto en Medio Oriente, evaluaría desplegar el portaaviones USS Abraham Lincoln en el Caribe, colocándolo cerca de las costas cubanas como parte de una estrategia de presión sobre el gobierno de La Habana.
En su discurso, Trump sugirió que la sola presencia militar estadounidense provocaría la rendición del régimen cubano, en medio de un escenario de crecientes tensiones entre ambos países.
Estas declaraciones se producen en paralelo al endurecimiento de sanciones económicas contra Cuba, dirigidas a sectores clave como energía, defensa, minería y servicios financieros, incluyendo el bloqueo de activos a empresas y personas vinculadas con el gobierno cubano.
El planteamiento ha generado preocupación internacional, mientras el gobierno cubano ha reiterado que no cederá ante presiones externas y defenderá su soberanía frente a cualquier intento de intervención.
La situación ocurre en medio de una crisis económica y energética en la isla, agravada por restricciones al suministro de petróleo y medidas de presión impulsadas por Estados Unidos durante 2026.
