Lawrence, Massachusetts. El dominicano Carlos Manuel Rodríguez, de 38 años, fue condenado a 21 años de prisión en Estados Unidos por dirigir un laboratorio clandestino dedicado a la fabricación de miles de pastillas que contenían fentanilo y metanfetamina.
La sentencia fue dictada el pasado 12 de agosto por el juez principal del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, Nathaniel M. Gorton. Además de la pena de prisión, Rodríguez deberá cumplir cinco años de libertad supervisada una vez concluya su condena.
Rodríguez, residente en Lawrence, Massachusetts, operó durante más de un año un laboratorio instalado en el sótano de una vivienda que alquilaba a su padre. En el lugar utilizaba diferentes prensas para fabricar pastillas, que posteriormente eran destinadas a la distribución.
Durante un allanamiento realizado en octubre de 2024, las autoridades ocuparon dos prensas eléctricas para pastillas, una prensa de kilogramos y aproximadamente 14 kilogramos de pastillas y polvos con sustancias controladas.
Entre las evidencias decomisadas había miles de pastillas azules de fentanilo que imitaban a la oxicodona y miles de pastillas naranjas de metanfetamina que imitaban al medicamento Adderall. También fueron encontrados más de cuatro kilogramos de metanfetamina cristalina, mezclas que contenían fentanilo y metanfetamina, además de cantidades menores de heroína y cocaína.
La operación también estaba vinculada al uso de armas de fuego. En la residencia fueron incautadas tres armas, dos de ellas reportadas como robadas, además de aproximadamente 100,000 dólares en efectivo. Una de las armas era una pistola Glock con un cargador extendido con capacidad para 26 cartuchos.
Las autoridades establecieron que Rodríguez utilizaba su teléfono celular para documentar parte de sus actividades. En fotografías y videos aparecía con una máscara de gas, armas de fuego, dinero en efectivo y junto a una máquina utilizada para fabricar las pastillas. También fue encontrada una imagen en la que aparecía junto a una Uzi cuyo número de serie había sido borrado.
El caso involucró además un intento de fuga. Poco antes del juicio previsto para abril de 2026, Rodríguez salió de Estados Unidos y viajó hacia República Dominicana, utilizando un pasaporte mexicano y una tarjeta de registro de votante mexicana falsificados.
Las autoridades dominicanas lo detuvieron y posteriormente fue devuelto a Massachusetts, donde enfrentó el proceso judicial. En mayo de 2026, el acusado se declaró culpable de los cargos relacionados con la conspiración para distribuir drogas, posesión de grandes cantidades de fentanilo y metanfetamina y posesión de armas de fuego para facilitar el narcotráfico.
La fiscal federal Leah B. Foley destacó la magnitud de la operación y el peligro que representaban las sustancias fabricadas por Rodríguez, mientras que Jarod A. Forget, agente especial a cargo de la División de Campo de Nueva Inglaterra de la DEA, resaltó que las pastillas falsificadas con fentanilo y metanfetamina representan una amenaza grave para las comunidades.
En la investigación participaron además la Administración para el Control de Drogas (DEA), la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) y el Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
