BELORADO, ESPAÑA. Las exreligiosas del monasterio de Belorado formalizaron su ruptura con la Iglesia católica al no reconocer la autoridad del Papa Papa Francisco, profundizando así el conflicto que derivó en su salida del convento antes de la ejecución de la orden de desahucio.
El grupo, encabezado por Sor Paloma, sostiene que la Iglesia ha incurrido en desviaciones doctrinales, motivo por el cual decidieron separarse de la institución y adoptar una postura independiente. Esta decisión ha sido considerada como un acto de cisma, lo que provocó acciones legales por parte del Arzobispado de Burgos, incluyendo el proceso judicial que culminó con la recuperación del inmueble.
Las exmonjas abandonaron el monasterio antes de la llegada de la comisión judicial, mientras que sus representantes legales entregaron las llaves en cumplimiento de la orden. Paralelamente, han solicitado apoyo económico para poder mantenerse juntas fuera del recinto religioso.
En un video difundido públicamente, Sor Paloma calificó la situación como una “persecución por la fe”, afirmando que las medidas adoptadas en su contra responden no solo a un conflicto patrimonial, sino también a su postura de no reconocer al actual pontífice.
