Santo Domingo. – Poder comunicarnos, expresar lo que sentimos, comprender una explicación, recibir educación, solicitar un servicio o simplemente conversar con otra persona forma parte de nuestra vida cotidiana. Cuando existen barreras para comunicarse, acciones que para muchos resultan sencillas pueden convertirse en obstáculos para participar plenamente en la sociedad.
En ocasión del Día Internacional de las Lenguas de Señas, la Secretaría de Participación e Inclusión del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) destacó que esta fecha representa una oportunidad para reconocer el valor de la comunicación como parte esencial de la dignidad, la autonomía y la igualdad de oportunidades.
Las lenguas de señas son mucho más que una forma de comunicación. Representan identidad, diversidad lingüística, autonomía y participación. Su reconocimiento contribuye a derribar barreras y a crear una sociedad donde cada persona pueda expresarse, comprender y ser comprendida.
“Cuando una persona encuentra una barrera para comunicarse, no estamos hablando solamente de lenguaje. Esa barrera puede dificultar su educación, el acceso a información, la realización de una gestión o el ejercicio de un derecho. Por eso, hablar de lengua de señas es también hablar de inclusión y oportunidades.”
La Secretaría sostuvo que una sociedad inclusiva debe procurar que ninguna persona tenga que enfrentar obstáculos evitables para comunicarse y desenvolverse con autonomía.
Pero conmemorar no basta
La República Dominicana dio un paso importante con la promulgación, en agosto de 2023, de la Ley núm. 43-23, que reconoce el uso e inclusión de la lengua de señas como mecanismo oficial de comunicación en el país.
Ese avance legislativo debe ser reconocido. Sin embargo, todo derecho establecido en una ley necesita mecanismos que permitan convertirlo en una realidad cotidiana.
La propia Ley 43-23 estableció que el Poder Ejecutivo debía dictar su reglamento de aplicación dentro de un plazo de 180 días a partir de su entrada en vigencia. A más de tres años de su promulgación, documentos oficiales del CONADIS correspondientes a 2026 todavía incluyen el desarrollo de ese reglamento dentro de su planificación institucional.
Para la Secretaría, esta situación merece atención y una respuesta oportuna de las instituciones competentes.
“Este no debe ser un tema de colores políticos. Cuando hablamos de inclusión, hablamos de derechos. Reconocemos los avances alcanzados, pero también entendemos que aquello que todavía está pendiente debe ser atendido. Una ley alcanza su verdadero propósito cuando las personas pueden sentir sus resultados en la vida cotidiana.”
La Secretaría consideró necesario continuar y acelerar los trabajos correspondientes para completar el proceso de reglamentación y avanzar hacia la aplicación integral de las disposiciones contempladas en la ley.
“Nuestro llamado no busca desconocer lo que se haya avanzado. Busca contribuir a que aquello que el país reconoció mediante una ley pueda cumplirse plenamente. La inclusión requiere continuidad, voluntad institucional y resultados.”
Asimismo, señaló que la inclusión no puede limitarse a una conmemoración cada 23 de septiembre. Debe reflejarse durante todo el año en las instituciones, en las aulas, en los servicios públicos y en cada espacio donde una barrera de comunicación pueda limitar la participación de una persona.
“La verdadera medida de una política de inclusión está en las barreras que logra eliminar. Por eso aspiramos a que llegue el momento en que cada 23 de septiembre podamos hablar no solamente de compromisos, sino también de resultados y derechos plenamente garantizados.”
Finalmente, la Secretaría de Participación e Inclusión del PLD reiteró su disposición de contribuir a toda iniciativa que permita fortalecer la accesibilidad, la participación y la igualdad de oportunidades en la República Dominicana.
“Detrás de cada barrera de comunicación hay una persona que merece ser comprendida, respetada y tomada en cuenta. Hacer realidad la inclusión es una responsabilidad que nos corresponde como sociedad.”
Porque una sociedad más inclusiva también se construye en señas.
