San Juan. Sectores sociales, comunitarios y productivos expresaron su rechazo al proyecto minero Romero, al considerar que, pese a ser presentado como de “bajo impacto”, representa una amenaza para los recursos naturales, el agua y la actividad agrícola de la provincia.
Advirtieron que la minería, aun cuando se realice de forma subterránea, implica intervención directa en zonas sensibles de la Cordillera Central, área clave para la producción hídrica y la biodiversidad del país. En ese sentido, señalaron que cualquier alteración podría afectar de manera significativa la disponibilidad de agua utilizada en la agricultura.
Los opositores al proyecto sostienen que las evaluaciones ambientales reconocen posibles impactos en el aire, el suelo, el agua y el entorno natural, lo que, a su juicio, contradice la narrativa de bajo impacto promovida por la empresa responsable.
Asimismo, destacaron que San Juan es una de las principales provincias agrícolas de la República Dominicana, por lo que consideran incompatible el desarrollo de una actividad extractiva con un modelo productivo basado en la sostenibilidad y la seguridad alimentaria.
Indicaron que experiencias previas en el país y en la región han demostrado que proyectos mineros suelen generar conflictos sociales, afectaciones ambientales y consecuencias a largo plazo que superan los beneficios económicos iniciales.
Los sectores consultados reiteraron que la prioridad debe ser la protección de los recursos naturales y el bienestar de las comunidades, enfatizando que el desarrollo no puede basarse en actividades que comprometan el futuro ambiental de la nación.
Finalmente, insistieron en que la defensa del agua, la tierra y la producción agrícola debe prevalecer ante cualquier iniciativa minera en la zona.
